Programa de Mediación de Lectura

Categoría: Asociación Civil
Ubicación geográfica de desarrollo de la práctica:
Ciudad Autónoma de Bs As - Buenos Aires - Barracas - Villa 21/24

Nombre de la Organización: Fundación T.E.M.A.S.
Teléfono: 011-4821-8555
E-mail: temas@fundaciontemas.org.ar
Localidad: Ciudad de Buenos Aires
Provincia: Ciudad Autónoma de Bs As
Página Web: www.fundaciontemas.org.ar

Actores involucrados en la práctica: Personal Rentado
Personal rentado: 3
Personal voluntario abocado a la tarea: 4

Descripción detallada de la práctica basada en la educación como herramienta de inclusión:

El Programa de Mediación de Lectura “¡Queremos Leer!” se implementa desde el 2005 en conjunto con Escuelas Primarias, Profesorados para la Enseñanza Primaria de la Ciudad de Buenos Aires y organizaciones comunitarias desarrollando actividades que buscan despertar y afianzar el deseo de leer de niños y jóvenes. Bajo esta premisa se erige “¡Queremos Leer!”, abriendo el juego a la diversidad del conocimiento, al descubrimiento de nuevas propuestas y al encuentro entre mediadores de lectura y niños para que juntos, transiten el camino del placer de leer. Hasta la fecha hemos trabajado junto a 2.000 niños y 120 mediadores de lectura formados en el marco de "¡Queremos Leer!".

Problema que intentan resolver: Otros

Descripción del grupo al que se intenta favorecer:

La población residente en Villas de Emergencia y Núcleos Habitacionales Transitorios ha crecido año tras año en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. En casi 20 años, la cantidad de personas que enfrentan esta situación habitacional se multiplicó más de 8 veces. La Villa 21/24, se encuentra en el barrio de Barracas, zona sur de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien no existen datos poblacionales oficiales, se estima que viven alrededor de 35.000 personas, siendo la más poblada de la ciudad. Esta población está compuesta en su gran mayoría por inmigrantes paraguayos e inmigrantes internos provenientes del litoral y el norte argentino. En este escenario, la realidad educativa que se plantea en la zona está determinada por matrículas muy fluctuantes, con altos índices de repitencia, a la vez que es una de las zonas de la ciudad con más alumnos matriculados. Por otro lado, las Escuelas Nº 10, 11, 12 y 25 en las que se implementa el programa, y a las que asisten un total de 1.857 alumnos, han expresado la necesidad de establecer actividades sistemáticas de promoción de la lectura. Cuando aparece un actor externo a la institución, pero con intenciones de involucrarse y de comenzar a formar parte activa en el proceso de transformación educativa, se comprueba que los resultados son altamente satisfactorios y que es posible implementar actividades que transmitan el placer de leer. Estas actividades sistemáticas están acompañadas por acciones de lectura que involucran a organizaciones comunitarias del barrio en las que existe una clara intención de incorporar propuestas que promuevan la lectura y el libro. En este escenario se potencia inexorablemente el objetivo de la propuesta. Determinamos el perfil de estos mediadores orientándonos a aquellos estudiantes de carreras pedagógicas y a trabajadores comunitarios que mostraron cierto interés por la mediación de lectura. Pero aparecieron ciertas cuestiones: en aquellos que se relacionan con carreras pedagógicas encontramos un vacío de contenidos vinculados con esta problemática. Y, en el segundo grupo, hallamos dificultades para recorrer su camino de “identidad lectora”, es decir, el itinerario de lectura desde su infancia a la actualidad, caracterizado por la preponderancia de literatura infantil tradicional, despojada de innovaciones. Las dificultades se profundizan cuando focalizamos el interés en la lectura por placer, entendiéndola como una práctica voluntaria, mediante la cual el individuo goza del libre albedrío en la elección, momento y tipo de lectura. Estas prácticas se diferencian sustancialmente del concepto utilitarista que se tiene de la lectura. Los problemas de los jóvenes para “hallarse” con su recorrido lector, pueden cristalizarse en obstáculos para encontrar dispositivos de lectura, entendidos como un mecanismo más amplio, que implica leer el mundo, la realidad, para así poder alcanzar grados de interpretación de distinta complejidad, y, desde este punto poder hallar los elementos necesarios y posicionarse como agentes transformadores de la realidad propia y de la comunidad. También nos hemos encontrado con ciertos obstáculos relacionados con la carencia de material bibliográfico. Por un lado la falta de éste planteada en cada biografía escolar, pero a su vez la idealización general del libro, como un producto de difícil acceso, como un elemento de lujo de la economía familiar. Los jóvenes, salvo excepciones, no son asiduos consumidores de libros, y los ámbitos educativos no les proveen de este material. Estudios recientes indican que los niños y jóvenes argentinos leen sólo 1.3 libros al año, uno de los promedios más bajos de Latinoamérica. En este sentido, también hallamos desactualización respecto de títulos y autores, esto implica mayor gravedad, en aquellos jóvenes estudiantes relacionados con carreras pedagógicas.

Impacto que se logró en la calidad de vida del grupo:

Los resultados alcanzados en el tiempo de ejecución de “¡Queremos Leer!” son altamente positivos. Podemos analizarlos desde las mismas categorías determinadas para los destinatarios del programa. Podemos destacar un notorio cambio en la predisposición de los niños para con el contacto con los libros. Los que en un principio y prejuiciosamente, eran tildados de aburridos, pronto fueron ganando importancia y se convirtieron en un objeto de deseo. Y en algunas ocasiones provocaron airadas discusiones para dirimir quién lo leía primero. También podemos distinguir algunos cambios positivos en la instancia de préstamo. Si bien en las primeras etapas, la rotura y pérdida de libro fue significativa, actualmente la práctica modificó esta situación, al momento que nos hizo optimizar el sistema de préstamo, a través de la digitilalización de la biblioteca bajo el Programa provisto por el Ministerio de Educación de la Nación AGUAPEY, se mejoró la predisposición de los alumnos con el manejo de los libros, donde se observa más responsabilidad y compromiso. Los futuros docentes participantes de “¡Queremos Leer!” manifiestan que la experiencia le aportó un cúmulo de herramientas, ligadas a la literatura infantil, que refuerza su formación. En el mismo sentido, expresan como la experiencia de abordaje a estas escuelas y la construcción de un vínculo con los alumnos, modificó positivamente la percepción de su vocación docente. En cuanto al impacto del programa en las comunidades educativas de las escuelas intervenidas, tanto los directivos, docentes como los bibliotecarios, la perciben como una experiencia potenciadora, que estimula a los distintos actores a tomar otra postura para con la lectura. También podemos observar como los ciertos perfiles de alumnos se vieron modificados a partir de su participación en “¡Queremos Leer!”. La posibilidad de aceptar su capacidad de disfrute con un texto, modifica también su percepción de sus propias potencialidades para abordar los libros y otras instancias de aprendizaje. Desde la misma perspectiva podemos observar cómo el programa y la integración de los alumnos desde una instancia renovadora, modifica los vínculos docente alumno, algunas “etiquetas” se ven desdibujadas y las relaciones se resignifican. También podemos distinguir docentes que se apropiaron de la propuesta e hicieron de “¡Queremos Leer!” una estrategia de trabajo y han concurrido a nuestras instancias de capacitación. De igual forma podemos destacar cierta movilización de las bibliotecas al momento que “¡Queremos Leer!” aborda las escuelas. Un ejemplo concreto que demuestra lo expuesto es la práctica adoptada en los recreos. En las escuelas que cuentan con un espacio para la biblioteca se mantuvo abierta para que los alumnos, que así lo deseen, accedan a los libros. En los establecimientos en donde no existe un espacio de biblioteca, los alumnos, en su mayoría eligen quedarse leyendo durante el recreo. Otro punto destacable es el hecho de que los recorridos lectores de todos los actores intervinientes se han ampliado significativamente: - Los futuros docentes y mediadores de espacios comunitarios, ampliaron su recorrido abordando el universo de la literatura para adultos, como libros específicos y particularmente en el universo actual de la literatura infantil. - Los niños, conociendo y leyendo un cúmulo de libros en la escuela y fuera de ella. - Los docentes, participando de los encuentros de lectura, pronto se vieron motivados a explorar las valijas de libros y a mediar entre “sus” niños y los textos. Si bien, es difícil determinar el alcance cuantitativo de los destinatarios indirectos, podemos distinguir un impacto significativo en las familias de los alumnos de las distintas escuelas abordadas. El préstamo de libros genera que esos alumnos se conviertan en sus hogares en mediadores de lecturas y en multiplicadores del programa, acercando un libro a su casa o solicitando a los adultos de su hogar que se les lea o bien ellos leyendo a otros miembros de su familia.

Aspectos creativos o diferenciales de la práctica:

Entendiendo a la lectura como una construcción de sentidos y sosteniendo que no existe una forma genérica para interpretar un texto sino innumerables relaciones entre textos y lectores “¡Queremos Leer!” se constituye en una instancia, donde posibilitar el encuentro entre los libros y los lectores, para incentivar desde allí un sinnúmero de experiencias que fortalezcan el vínculo entre el referente y el potencial lector y que esto traiga aparejado el interés por la lectura. De igual forma entendemos, que existen distintos modos de leer, a saber: lectura extractiva, lectura crítico reflexiva y la lectura por placer.. Dentro del ámbito escolar creemos que la literatura es la puerta para abordar tal placer. Si bien podemos distinguir los modos diversos para abordar la lectura, no significa que sean acciones completamente aisladas. Existen momentos en la vida del lector que estos modos interactúan fluidamente. Pero es el objeto de “¡Queremos Leer!” la lectura de literatura, apelando al deseo de leer, para que desde aquí el potencial lector pueda alcanzar el placer por leer. Así QL propone realizar una serie de intervenciones desde una perspectiva metodológica que se aleje del uso “utilitario” de la literatura. Nos proponemos que la literatura dentro del ámbito educativo sea un fin en si mismo y no solo un medio para alcanzar otros saberes. En este sentido creemos que el desarrollo del gusto por la literatura beneficia todas las instancias del proceso de enseñanza aprendizaje. Desde lo estrictamente metodológico “¡Queremos Leer!” intenta reponer la escena de lectura, con el fin de fortalecer el rol de los referentes lectores. En nuestra sociedad vemos como estos referentes se diluyen ante el avance de los medios audiovisuales: “un lector es lector cuando lee”, abonando la magia propia del momento de lectura. En este mismo sentido nos interesa que los potenciales lectores elijan qué leer, es por eso que la presentación de libros se instala como uno de los ejes de nuestros encuentros. A partir de esa elección podemos acercarnos al deseo de leer. La mediación de lectura propiamente dicha la abordamos desde la elección del lector para colaborar en la construcción de su recorrido de lectura. Es función del mediador atender a las diferentes elecciones, registrar el grado de complejidad de la lectura seleccionada, ofrecer otros libros que guarden relación con el interés que el alumno manifestó con su elección, colaborar en la lectura de texto, etc. Graciela Montes propone que “leer es contagioso” en este aspecto se fundamenta nuestra elección de trabajar con los futuros docentes y trabajadores comunitarios, para alcanzar un doble objetivo: formar mediadores para formar niños y jóvenes lectores. Es determinante el rol que desempeña el mediador de lectura durante el momento de la lectura: relacionarse con un modelo lector, produce en los niños una conducta imitativa, una referencia. De acuerdo al problema antes planteado implementamos un Programa de Mediación de la Lectura concibiendo a los futuros docentes y trabajadores comunitarios como agentes multiplicadores, convirtiéndose en lectores activos y críticos, adquiriendo el rol de “referente de lectura” para los niños, docentes y pares de los espacios educativos y comunitarios en donde se implementa el programa.

Principales obstáculos o desafíos que encontraron o encuentran para el desarrollo de la práctica:

El mayor desafío que se propone “¡Queremos Leer!” es llegar cada vez a más niños y niñas y contagiarles el deseo de leer. Esto se plantea en un escenario donde la replicablilidad metodológica es viable, pero la escasez de recursos aparece como un obstáculo concreto. Las instituciones con las que trabajamos se muestran muy interesadas en que el Programa permanezca en las escuelas, dada la necesidad antes descripta de que estas poblaciones accedan a propuestas de este tipo, pero deberíamos contar con muchos más libros y personal capacitado para plegarse al equipo de trabajo. Los obstáculos planteados intentamos resolverlos a través de la gestión permanente de financiamiento que nos permite superar las instancias que atraviesa “¡Queremos Leer!”.

Etapas del proyecto - plan de acción - cronograma:

Los abordajes de mediación de lectura se desarrollan en Escuelas primarias y organizaciones Comunitarias de la Villa 21/24 de Barracas en la Ciudad de Buenos Aires. Podemos distinguir 5 etapas de ejecución, que se repiten dos veces en el año: la primera de febrero a julio y la segunda de agosto a diciembre 1.Gestión: Durante esta etapa tomamos contacto con las instituciones educativas, comunitarias y organismos de financiamiento que consideramos deben participar de nuestra propuesta. 2.Formación: Para los futuros docentes se realizan encuentros, con propuestas de formación diferenciadas para los futuros docentes y para los provenientes de organizaciones comunitarias. Esto ocurre teniendo en cuenta que las estrategias de acercamiento deben adecuarse a los contextos de abordaje, como la escuela y los espacios de acción comunitaria. Los encuentros se desarrollan en la sede de Fundación TEMAS. 3.Intervención en escuelas primarias: Está basada en la transposición de lo trabajado durante la etapa de formación a futuros docentes. Mediante intervenciones de mediación de lectura en las escuelas 10, 11 y 25 del D.E 5 de la Ciudad de Buenos Aires. Se realiza en cada uno de los grados de las escuelas, donde los futuros docentes tienen el espacio para desarrollar su propuesta, acompañados por los coordinadores del Programa. Esto se lleva a cabo durante 5 semanas. Asimismo, el equipo de “¡Queremos Leer!” tiene programado un seguimiento sistemático de abordajes en mediación de Lectura en la Escuela Nº 12, que es el resultado de 3 años de experiencia directa en dicho establecimiento. Esta actividad se acuerda y planifica en conjunto con el equipo docente de la escuela. 4.Acciones de lectura en espacios comunitarios: Al igual que en la intervención en escuelas, trasladamos las vivencias de la instancia de formación a dichos espacios. La propuesta de abordaje tiene aristas diferentes, ya que el vínculo entre el mediador y el destinatario de esta acción se viene construyendo previo a la propuesta de mediación de lectura. Este aspecto es muy importante y determina las acciones futuras: conocer las particularidades de la población a la que me dirijo me allana el camino en la elaboración de estrategias de acercamiento y fortalece el vínculo entre el mediador y el destinatario. Por otro lado, constituirse como referente de lectura se torna una tarea muy agradable tanto para el que media como para el que descubre. 5.Seguimiento de las actividades: Abarca todas las etapas de implementación del Programa. Existen distintos elementos de evaluación y seguimiento, entre los que distinguimos: relevamiento con docentes e integrantes de organizaciones comunitarias, devoluciones de futuros docentes, entrevistas con alumnos, observación y registro de encuentros de lectura. Con todos estos datos se confecciona un informe de ejecución que será presentado a las instituciones y organismos intervinientes

Recursos para el desarrollo de la experiencia:

Los recursos materiales que se requieren para implementar el programa son libros de literatura infantil, de literatura para adultos y libros técnicos ligados a la mediación de lectura. También son necesarios artículos de librería tales como resmas de hojas, cartuchos para impresoras, pizarras, marcadores para pizarras, carpetas de presentación, lapiceras, cartulinas, papeles afiches y dinero para fotocopias y encuadernado de los soportes de entrega de las instancias de formación. Los recursos humanos, el equipo de trabajo de “¡Queremos Leer!”, atraviesan todas las etapas y es indispensable para que las mismas se cumplan. El mismo está integrado por un coordinador general que se encarga de las cuestiones vinculadas a la gestión de recursos e institucional y a operatividad, un coordinador pedagógico que delinea los conceptos y los fundamentos didácticos de la propuesta, aparte de estar presente al momento de los abordajes y un asistente de campo que acompaña al coordinador pedagógico. Las horas institucionales o los momentos en los que se implementan los abordajes están consensuados por los diferentes actores intervinientes: por ejemplo en las escuelas primarias se intenta durante la hora de biblioteca.


¿En el caso de resultar premiada la práctica postulada, en qué invertiría el dinero del premio?
El dinero del premio sería destinado a aumentar cuantitativa y cualitativamente la biblioteca de “¡Queremos Leer!” adquiriendo libros. También se destinaría a optimizar la digitalización de la misma a través de la incorporación de software bibliotecológico que nos permita trasladar el inventario de la biblioteca junto con los libros que trasladamos para realizar los distintos abordajes. Esto sería a través de la compra de 2 computadoras portátiles.




Premio Comunidad Inclusiva 2007


Para mayor información comuníquese con la Fundación La Nación por el (011) 4319-4555 de lunes a viernes de 10 a 16 hs., o por correo electrónico a premiocomunidad@lanacion.org.ar
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