Casa de Cultura y Oficios Parque Patricios

Categoría: Asociación Civil
Ubicación geográfica de desarrollo de la práctica:
Ciudad Autónoma de Bs As - CABA - CABA - Parque Patricios

Nombre de la Organización: Asociación Civil Miguel Bru
Teléfono: 011-4912-1123
E-mail: casadeculturayoficios@gmail.com
Localidad: CABA
Provincia: Ciudad Autónoma de Bs As
Página Web: www.asociacionmiguelbru.com.ar

Actores involucrados en la práctica: Voluntarios
Personal voluntario abocado a la tarea: 11

Descripción detallada de la práctica basada en la educación como herramienta de inclusión:

El proyecto trabaja desde la educación no formal, ofreciendo talleres de capacitación en oficios y de formación expresiva, dirigidos a jóvenes en situación de vulnerabilidad, ya sea por su condición económica, por encontrarse en situación de calle, o bien por estar en situación de egreso de institutos. De modo transversal a los diferentes cursos, se generan espacios comunes de encuentro donde se trabaja desde la formación en derechos, tomando como ejes la educación, la salud y el trabajo. Apuntando a generar un proceso de educación integral, se trabaja en articulación con otras organizaciones de la sociedad civil y proyectos de estado,tendientes a la reinserción escolar en el sistema formal, la incorporación a escuelas terciarias y la inclusión en el mercado laboral, según sea la situación del o la joven implicado en el proyecto.

Problema que intentan resolver: Procesos de educación informal

Descripción del grupo al que se intenta favorecer:

El grupo al cual se dirige la propuesta son los y las adolescentes y jóvenes en sitúación de vulnerabilidad social Actualmente participan del proyecto unos 50 jóvenes entre 14 y 25 años, provenientes de la zona sur de la CABA y conurbano, de barrios tales como Parque Patricios, Pompeya, Villa 21-24, Villa 11-14, San Telmo y Constitución. Algunos de ellos han sido derivados por el Servicio de Paz y Justicia SERPAJ, encontrándose en situación de calle en la zona de Constitución, donde desarrollan estrategias de supervivencia. Otros llegan a través de la SENNAF o la Secretaría Contravencional, habiéndose encontrado en conflicto con la ley penal. En el caso de las jóvenes que se encuentran en situación de calle, las mismas suelen concurrir a los talleres con sus pequeños hijos, de entre 1 y 7 años de edad.

Impacto que se logró en la calidad de vida del grupo:

En cuanto a los objetivos tendientes a generar un espacio de educación integral dirigido a jóvenes en situación de vulnerabilidad, basado en la promoción de derechos y la capacitación cultural, el mismo se ha medido cuantitativamente en relación con la cantidad de participantes y su nivel de participación, alcanzándose un 80% de jóvenes participando de los encuentros y un 70% que logran mantener su vínculo con la organización hasta el fin de los talleres. Asimismo, se han realizado evaluaciones cualitativas a través de indicadores indirectos, que dan cuenta del alcance del resultado esperado en cuanto a los jóvenes capacitados en computación, música, comunicación e imprenta y del efecto multiplicador de los jóvenes en sus barrios, lo cual implica cambios en las conductas y actitudes de la población hacia los sectores juveniles marginados. Con respecto a la capacidad institucional, el uso y asignación y recursos se ha logrado aumentar en un 50% los espacios de interacción entre talleristas, coordinadores y responsables de cada área, mediante encuentros planificados de modo sistemático, posibilitando reconocer límites y oportunidades específicas. Finalmente, en cuanto a la articulación con diferentes actores e instituciones, se ha logrado aumentar la cantidad de jóvenes con redes de contención en el acceso a la salud y a la educación y se han establecido acuerdos con la Red sobre la problemática de la inclusión socio laboral de los jóvenes beneficiarios.

Aspectos creativos o diferenciales de la práctica:

La práctica se ha nutrido en un principio de la experiencia de los 5 años de trabajo comunitario de la Asociación Miguel Bru a través de talleres de comunicación y oficios como Electricidad, Panadería, Radiofonía Infantil, Prevención de Conductas de Riesgo, Fotografía, Periodismo, Género, Derechos Humanos, Plástica y Derechos del niño y la niña dirigidos a niño/as, adolescentes y adultos de Isla Maciel, una populosa villa del Partido de Avellaneda en Buenos Aires. Asimismo de la experiencia de trabajo de las demás organizaciones asociadas a la Casa de Cultura y Oficios, especialmente en cuanto a su trayectoria de trabajo con jóvenes de barrios carenciados, (como en el caso del Proyecto Bajo Flores), con niños y jóvenes en situación de calle y estrategias de supervivencia (como el proyecto Ocupa calles de SERPAJ) y con jóvenes que han estado institucionalizados (como el proyecto A la Salida) La iniciativa prioriza inicialmente la implementación de espacios de capacitación, para lo cual se gestiona la cesión en comodato del inmueble donde trabajamos y luego se apunta a garantizar la presencia de talleristas y equipamiento para el espacio. La focalización inicial de los jóvenes beneficiarios surge de las articulaciones existentes entre la Asociación y otros actores. Luego se gestionan becas para algunos de los participantes, a fin de favorecer su accesibilidad a la propuesta y se complementan los espacios de formación en oficios y culturales con los talleres reflexivos sobre derechos. En el último período, se está reforzando el trabajo de planificación conjunta con diferentes actores y el mapeo de otros nuevos a nivel local. De este modo, la integración de los y las jóvenes es un eje central en el proceso, desde los talleres de derechos que promueven actitudes ciudadanas y donde se trabaja la identidad y en contra de la discriminación. Asimismo, los talleres de música y otras actividades culturales juegan un rol central al promover la comunicación y el trabajo colectivo sobre las problemáticas centrales expresadas a través de distintas herramientas artísticas. Por otra parte, consideramos que el impulso de emprendimientos productivos es el punto central que permitirá facilitar el proceso de inclusión social de los y las jóvenes y adolescentes de La Casa. La viabilidad y factibilidad de esta última etapa estará dada por garantizar una lógica de gestión que involucre los principios de justicia y equidad de la economía solidaria como modo de proteger los procesos a través de la participación en redes de comercio justo y demás formas de comercialización y distribución propias de esta formas de economía. Hemos aprendido y consensuado como modo de acción entre quienes integramos este colectivo, que la inclusión depende de procesos educativos complejos e integrales que sólo pueden ser sostenidos dando respuestas tanto desde la contención, asistencia y asignación de recursos como desde la capacitación y la participación directa de los involucrados en el proceso de gestión de manera gradual. Por tal motivo la red de organizaciones que participa de La Casa toma como criterio político central la integración a través de las prácticas culturales y la recuperación del valor del trabajo como herramienta de transformación personal y colectiva. Asimismo, al trabajar en red con organizaciones ligadas directamente al trabajo con población en situación de calle, como el SERPAJ, o con jóvenes en situación de egreso de institutos por causas penales o problemas de adicción (como el proyecto A la Salida) nos permitió aprender sobre las intervenciones más adecuadas con este perfil de jóvenes, sus tiempos y procesos, a fin de definir las estrategias más adecuadas para integrarlos a la propuesta. La integralidad y la asociatividad son ejes fundamentales en este proceso debido a que el acompañamiento de los y las jóvenes y adolescentes desde varios aspectos (acceso a la educación, a la salud y al trabajo) como al formación en derechos y el fomento de espacios de recreación colectiva son parte de la vida cotidiana de los chicos y chicas que asisten a La Casa.

Principales obstáculos o desafíos que encontraron o encuentran para el desarrollo de la práctica:

El proyecto Casa de Cultura y Oficios Parque Patricios nace a partir de la necesidad de diferentes organizaciones sociales de profundizar el proceso de capacitación laboral y desarrollo cultural de sus jóvenes y adolescentes en un lugar seguro que logre integrar a jóvenes de diferentes barrios de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires y conurbano. Su antecedente fue el proyecto comunitario que la Asociación Miguel Bru desarrolló en Isla Maciel, un barrio de bajos recursos de la provincia de Buenos Aires, donde se trabajó durante cinco años con niños, niñas, adolescentes y adultos/as en situación de vulnerabilidad. El primer problema que se manifiesta en el proyecto Casa De Cultura y Oficios de Parque Patricios es la dificultad de los jóvenes en situación de calle de sostener su proceso educativo sin una contención más amplia. Esto llevó a los docentes y coordinadores a convocar a profesionales que pudieran dar una respuesta más integral a través de asistencia psicológica y la creación de espacios de cuidado de los hijos e hijas de los y las adolescentes, así como también la asistencia alimentaria en el horario de la merienda y la conformación de un ropero comunitario. Una dificultad importante la constituyó el hecho de que los/as jóvenes en situación de calle no podían cumplir con una concurrencia estable a los talleres. Esto implicaba una dificultad para encontrarles una salida laboral a corto plazo, potenciada por las serias limitantes educativas de cada uno de ellos y ellas. Por tal motivo los integrantes del proyecto, en asamblea, acordaron trabajar para fortalecer el vínculo y apropiación de los jóvenes con el espacio y así lograr atraer su compromiso mediante la presencia regular a los talleres. A la vez se decidió priorizar la contención y los procesos educativos de cada uno de ellos y ellas incorporando alfabetización a quienes no han logrado un nivel mínimo de escolarización, gestionando becas a jóvenes que estuvieron en situaciones de conflicto con la ley penal, y organizando la constitución en un mediano plazo de micro emprendimientos productivos desde la lógica de la economía social a partir de las capacidades desarrolladas en los talleres. Consideramos que el trabajo en red permite promover abordajes integrales, desde la perspectiva de derechos, con una población altamente vulnerable y reconocemos que es necesario fortalecer este entramado, trabajando de modo más específico en la construcción conjunta del encuadre y la profundización de la red de contención, particularmente en el área educativa y de salud, vinculándonos con otros actores del territorio pertenecientes al sector estatal, para la sustentabilidad del proyecto en el largo plazo. A tales fines este año se suma al trabajo del equipo de voluntarios y colaboradores, el aporte realizado por alumnos de la carrera de Trabajo Social de la Universidad de Buenos Aires, cuya práctica focaliza en la realización de un diagnóstico comunitario, mapeando actores y recursos existentes a nivel local. Finalmente, la formación en derechos es la política trasversal en este proceso que promueve la toma de conciencia, y las prácticas consecuentes, respecto del derecho al acceso al trabajo, la salud y la educación como factores de inclusión social.

Etapas del proyecto - plan de acción - cronograma:

1-Desarrollo de talleres de capacitación en oficios y actividades expresivas 2- Generación de un espacio transversal sobre derechos, basado en los ejes educación, salud y trabajo 3- Conformación y consolidación de una red de trabajo que promueva el abordaje integral e interdisciplinario de las situaciones de los jóvenes implicados 4- Promoción de la reinserción educativa e inclusión en el nivel superior, en los casos en que es posible 5- Acompañamiento en la inserción en el mercado laboral a través de la articulación con programas de pasantías 6- Impulso de emprendimientos productivos desde la lógica de la economía solidaria

Recursos para el desarrollo de la experiencia:

La práctica presentada se lleva a cabo en un inmueble que Bienes Inmuebles del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha cedido en comodato. Los gastos fijos se cubren con el aporte mensual de la Asociación Miguel Bru. Estos provienen de distintas donaciones y de los fondos que se obtienen a través de un recital anual que realiza el padrino de la entidad, el cantante León Gieco. El mantenimiento físico del espacio es posible también gracias a la participación de los jóvenes beneficiarios. El mismo cuenta con mobiliario, equipamiento e insumos provenientes de distintas donaciones y un subsidio de Desarrollo Social de la Nación El Centro de Formación Profesional n° 9 (Secretaría de Educación) certifica oficialmente uno de los cursos que se ofrecen; el Programa Prevención del Delito (Ministerio de Justicia) subsidia becas para algunos jóvenes; la Dirección de Cultura del GCABA financió el equipamiento de una sala de ensayo para el taller de música y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, dio un subsidio para mantenimiento del inmueble y compra de equipos. El equipo de trabajo esta integrado por capacitadores que trabajan de forma voluntaria. Algunos pertenecen a las distintas organizaciones con las que se trabaja en red: Un coordinador general, una Lic. en Trabajo Social, un Lic. en Ciencias de la Comunicación, una Lic En Psicología, dos capacitadores en computación, tres profesores de música y dos talleristas de serigrafía e imprenta. Asimismo desde el proyecto se ofrece la merienda a los participantes, en base a alimentos que llegan donados por comerciantes del barrio


¿En el caso de resultar premiada la práctica postulada, en qué invertiría el dinero del premio?
El dinero se invertiría en materiales didácticos, artículos de librería e insumos de computación, así como también en honorarios para capacitaciones específicas para fortalecer la empleabilidad futura de los jòvenes participantes de los talleres de capacitaciòn en oficios




Premio Comunidad Inclusiva 2007


Para mayor información comuníquese con la Fundación La Nación por el (011) 4319-4555 de lunes a viernes de 10 a 16 hs., o por correo electrónico a premiocomunidad@lanacion.org.ar
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