Esperanza al 1000

Categoría: Asociación Civil
Ubicación geográfica de desarrollo de la práctica:
Córdoba - Rio Cuarto - varios barrios

Nombre de la Organización: Fundación Social Río Cuarto
Teléfono: 0358-4671380-402
E-mail: fundacionsocial@riocuarto.gov.ar
Localidad: Rio Cuarto
Provincia: Córdoba
Página Web: www.riocuarto.gov.ar

Actores involucrados en la práctica: Voluntarios

Descripción detallada de la práctica basada en la educación como herramienta de inclusión:

Se trata del abordaje integral de la problemática de los niños y adolescentes en situación de calle en la Ciudad de Río Cuarto. El principal objetivo es la reducción del tiempo de permanencia de los niños en la calle. La práctica se lleva a cabo en tres niveles a través de un abordaje profesional e interdisciplinario, aprovechando los espacios de educación informal como principal estrategia para cumplir el objetivo y favorecer la resolución de la problemática. Los niveles de abordaje son: A los niños en el espacio de la calle: en este espacio se reconocen factores protectores y de riesgo y, de acuerdo a éstos, se vincula a los niños menores de 16 años a espacios socio-educativos formales e informales. Este proceso implica el acompañamiento profesional para la reescolarización en instituciones educativas de nivel inicial y medio. Así mismo, se desarrollan espacios de educación informal como las ludotecas y se integra a los niños a espacios educativos privados (cursos, talleres, deportes, entre otros) a través de un sistema de becas. Además de los espacios antes mencionados, se vincula a los niños mayores de 15 años, a capacitación en un vivero para la producción de plantines y en un taller radial. A las familias en los hogares: se lleva a cabo un abordaje integral, a fin de facilitar herramientas que generen cambios en las estrategias de reproducción familiar, apuntando a desarrollar estrategias de subsistencia que no involucren el trabajo infantil. También se brinda acompañamiento y financiamiento para la generación de emprendimientos de autoempleo. A la comunidad: se implementan campañas de prevención y se trabaja desde la gestión asociada con organizaciones sociales. Son ejemplos de esto el vivero (gestión asociada con CETAL y Ángeles Custodios), el programa radial (convenio con Radio UNRC), las becas educativas (financiadas por el proyecto PRONIÑO de Fundación Telefónica), y las ludotecas (financiadas por la Fundación ARCOR e implementadas a través de convenios con vecinales). El trabajo que los niños y adolescentes realizan en el espacio de la calle (mendicidad, venta ambulante, malabares, limpieza de vidrios, cuidado de autos etc.) los expone a situaciones de alto riego como abuso, explotación sexual y económica, delincuencia, adicciones, violencia física y psicológica, desescolarización, enfermedades, tiempo muerto deficiencia en los vínculos familiares, naturalización de la problemática por parte de las familias y accidentes automovilísticos. Por eso, el objetivo central del Programa “Esperanza al 1000” es la reducción del tiempo de permanencia de los niños y adolescentes en la calle para mejorar su calidad de vida.

Problema que intentan resolver: Acceso a la educación

Descripción del grupo al que se intenta favorecer:

Se trata de niños y adolescentes que realizan alguna actividad o llevan a cabo estrategias de supervivencia en el ámbito de la calle. Si bien ellos pueden tener sus vínculos familiares deteriorados, no viven en la calle, sino que conservan el hogar como lugar de referencia. Estos niños viven en situación de pobreza estructural y, en muchos casos, afectiva. Si se considera el tiempo de permanencia en la calle, se puede agrupar a los niños en: Permanentes: realizan su actividad al menos cinco veces por semana durante todo el año. La categoría “permanente” equivale al 100 % de tiempo de permanencia en la calle del niño. Temporales: la actividad es desarrollada en periodos determinados. Equivale al 75 % del tiempo de permanencia. Eventuales: acompañamiento de hermanos y/o amigos en la actividad, salidas esporádicas para satisfacer necesidades inmediatas. Equivale al 50 % de tiempo de permanencia. Transitorios: grupos nómades con características particulares (gitanos). Equivale al 25 % de tiempo de permanencia. Muchos de los niños manifiestan agrado por estar en la calle y por las actividades que realizan, Este fenómeno, identificado como “adicción a la calle”, se da cuando los niños mezclan el trabajo con el juego, la diversión y también con procesos de aprendizaje. Por lo general las familias de los niños no dimensionan los riesgos ni la permanencia en la calle como un problema. En la mayoría de las familias la actividad se suscita de generación en generación lo que produce una naturalización de la problemática

Impacto que se logró en la calidad de vida del grupo:

Los impactos más importantes del Programa “Esperanza al 1000”, desde su inicio en 2006 hasta la actualidad, son: La cantidad de Niños que se encontraba en situación de calle se redujo de 169 a 64. De manera que 105 niños ya no se encuentran en situación de calle. Sobre el total de 169 niños y adolescentes se redujo en un 63,3 % el tiempo de permanencia promedio en la calle. Se duplicó la cantidad promedio de espacios educativos y recreativos a los que los niños se vinculan: se paso de 0,7 en 2006 a 1,4 en 2008. Se logró pasar de un nivel de escolarización formal del 51,1 % a un nivel del 74,5 %. Se considera también un logro que los resultados se hayan alcanzado en el plazo de tres años; y fundamentalmente trabajando desde una perspectiva de derechos, no coactiva, orientada a la educación y que atiende a las necesidades, intereses e inquietudes de los niños y adolescentes, sus familias y la comunidad en general. Se ha problematizado la situación de los niños en muchas familias que tenían naturalizada la práctica. Y se consiguió generar en los comerciantes de las zonas aledañas a la permanencia de los niños, un compromiso con el programa, de manera que muchos de ellos actúan como informantes claves para el equipo de profesionales. A pesar de haberse implementado para adolescentes que no presentaban ningún interés en reintegrarse al sistema educativo, el vivero y el programa de radio funcionan como una de las principales herramientas de escolarización. Los adolescentes sienten la necesidad de completar sus estudios para cumplir con las tareas propias del vivero y de la radio, ya que estos espacios demandan conocimientos que habitualmente se imparten en las escuelas. Esta estrategia indirecta ha posibilitado que el 90% de los jóvenes, actualmente, estén escolarizados.

Aspectos creativos o diferenciales de la práctica:

La implementación del Programa demostró que no es necesario aplicar políticas coactivas para tener impactos positivos en el corto plazo. Se logró la conformación de un sistema de redes y alianzas estratégicas que involucra a distintas áreas municipales, asociaciones vecinales, escuelas públicas y privadas, empresas, comercios, ONGs, y fundaciones. Muchos de estos actores no estaban relacionados a la problemática. El vivero productivo, además de ser una estrategia de contención social, se constituye como un espacio sustentable, porque su producción de plantines se comercializa con la Municipalidad de Río Cuarto. La producción del vivero, adquirida por el Municipio, se destina a huertas comunitarias y espacios verdes de la ciudad, lo que contribuye a mejorar la autoproducción de alimentos sanos y el paisaje público. El sistema de becas ha permitido que los niños y adolescentes puedan integrarse a espacios socio-educativos y recreativos privados, a los cuales no hubieran tenido acceso. Esto posibilita la igualdad de oportunidades y movilidad social. Tanto el sistema de becas educativas, como los fondos destinados a emprendimientos productivos, significan una importante disminución en los costos de asistencia social que realiza la Municipalidad de Río Cuarto desde los programas sociales. Se evita la monetarización de las relaciones entre el Programa y sus destinatarios, ya que en las becas educativas y en los emprendimientos productivos para las familias, no se entrega dinero sino que se asignan los insumos necesarios. Las acciones y decisiones del programa se basan en los intereses de los niños y adolescentes. Así, se respeta la diversidad cultural de niños y adolescentes gitanos y se contempla un tratamiento particular para el caso de los niños que recuperan residuos urbanos como medio de subsistencia familiar. La mayoría de los espacios socio educativos informales a los cuales los niños y jóvenes son vinculados, se constituyen como espacios-puente al sistema educativo formal Se ha implementado un sistema de compromisos expresos por el cual las familias, apenas logran una mejoría económica por la acción del Programa, se comprometen a retirar a los niños de la calle. Este compromiso evita la excesiva dependencia de los sistemas de asistencia y facilita la toma de conciencia de los padres en relación al esfuerzo personal.

Principales obstáculos o desafíos que encontraron o encuentran para el desarrollo de la práctica:

En la práctica la mayor dificultad es lograr la confianza con los niños. Esto se supera con la permanencia del equipo de profesionales en la calle, evitando el cuestionamiento de la actividad o el hostigamiento; con el aporte de información brindada por parte de los comerciantes aledaños a las zonas de trabajo de los niños y adolescentes; y con la realización de actividades informales como desayunos compartidos, y encuentros recreativos. Otra dificultad constante se refiere a los casos de familias negligentes o donde existe explotación explícita de los menores. Sin embargo, la intervención conjunta con el Juzgado de Menores del Poder Judicial permite alcanzar mejores resultados. También puede señalarse como un obstáculo el espacio físico y los fondos necesarios para implementar los proyectos que integran el programa. Este obstáculo fue superado gracias al aporte de recursos y el acompañamiento de los socios de la Fundación Socia.

Etapas del proyecto - plan de acción - cronograma:

El abordaje integral implica el acercamiento a los niños y adolescentes en el espacio de la calle, y la realización de un relevamiento a través de técnicas de investigación-acción y entrevistas semi-estructuradas. Esto posibilita conocer no sólo datos personales sino también los intereses, creencias, experiencias, y características de los grupos familiares de pertenencia. Posteriormente el equipo de profesionales se acerca a los grupos familiares de pertenencia, donde la mayor dificultad es lograr problematizar la situación de calle, es decir, desnaturalizarla, para así concientizar sobre las alternativas de posible solución. Paralelamente, se gestionan recursos institucionales públicos o privados (construcción de espacios recreativos y de capacitación; becas para espacios socio-educativos-recreativos; fondos para micro-emprendimientos; asistencia social: alimentos, transporte, jubilaciones, etc.) lo que implica la co-gestión con organismos de gobierno, y ONGs (comerciantes del micro y macro centro de la ciudad, asociaciones vecinales, centros periféricos de salud, referentes barriales, organizaciones de base, fundaciones de nivel nacional e internacional, entre otros). Las herramientas utilizadas en el proceso son: Encuestas a niños, adolescentes y comerciantes. Entrevistas abiertas y en profundidad e informes sociales de cada familia. Hojas de ruta para registrar recorridos. Registros a través de planillas de cálculo. La cobertura territorial se realiza progresivamente desde el micro y macro centro hacia los barrios, tomando como prioridad los lugares de mayor presencia de niños y adolescentes. Los principales indicadores utilizados son el tiempo de permanencia en la calle y la cantidad de espacios socio-educativos-recreativos a los que los niños se vinculan. La medición de los indicadores se realiza al iniciar el abordaje con cada niño y adolescente (evaluación ex-antes) y cada seis meses (evaluación durante). A la fecha, la principal estrategia que permite reducir el tiempo de permanencia en la calle es la vinculación a espacios socio-educativos-recreativos formales e informales.

Recursos para el desarrollo de la experiencia:

El primer año se utilizaron fundamentalmente recursos provenientes de la Municipalidad de Río Cuarto (equipo de profesionales para el abordaje; construcción, insumos y becas para el vivero, asistencia y fondos para emprendimientos a las familias). También se firmó un convenio con CETAL (esta asociación civil brinda el acompañamiento profesional en el vivero) y con Radio Universidad de Río Cuarto para la puesta en funcionamiento del programa radial (la emisora aporta el espacio de aire, la Fundación Social aporta un capacitador en radio y el acompañamiento profesional psicopedagógico). En el segundo año, además de lo anterior, se consiguió el financiamiento de la Fundación ARCOR para la creación de dos ludotecas en los barrios más afectados por la problemática. Y se firmó un convenio con la Asociación Vecinal Güemes para la puesta en marcha de una de ellas. La vecinal cede el espacio y el mantenimiento, la Fundación aporta dos Psicopedagogos. En el tercer año la Fundación Social gana el concurso de proyectos PRONIÑO por el cual la Fundación Telefónica financia la creación de un sistema de becas a espacios socio-educativos-recreativos privados para los niños. Así mismo, se incorpora Ángeles Custodios al proyecto vivero. Esta asociación participa en la administración general del proyecto. Se firma un convenio con la Vecinal Casasnovas para la creación de la segunda ludoteca. La vecinal cede el espacio y el mantenimiento, la Fundación Social aporta dos Psicopedagogos.


¿En el caso de resultar premiada la práctica postulada, en qué invertiría el dinero del premio?
En caso de resultar premiada la práctica, el dinero se destinará a la realización de campañas educativas y de difusión con el objetivo de concienciar a la población de Río Cuarto sobre la problemática de la trata de menores en la ciudad. También se utilizará en la capacitación de las personas que, por su posición estratégica, tienen capacidad de visivilizar la problemática (Agentes de salud, Docentes, Inspectores Municipales, etc).




Premio Comunidad Inclusiva 2007


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