Pachamama

Categoría: Asociación Civil
Ubicación geográfica de desarrollo de la práctica:
Jujuy - Tilcara - Tilcara - Rural

Nombre de la Organización: Fundación Esperanza de Vida
Teléfono: 0388-154 294 699
E-mail: info@esperanzadevida.org
Localidad: Tilcara
Provincia: Jujuy
Página Web: www.esperanzadevida.org

Actores involucrados en la práctica: ONG
Personal voluntario abocado a la tarea: 80

Descripción detallada de la práctica basada en la educación como herramienta de inclusión:

En el año 1997, Carmen Salva, maestra de Tilcara (Jujuy, Argentina) empieza a ver con gran tristeza la destrucción progresiva del entorno natural de su pueblo natal y la falta de interés gubernamental en la preservación del poblado y sus alrededores. Es así que decide agrupar a niños y jóvenes de su establecimiento educativo, que se suman con entusiasmo a la cruzada ambiental, conformando tiempo después la Agrupación “Esperanza de Vida”. Hoy el grupo, convertido en Fundación, cuenta con más de 120 personas (padres, alumnos y maestros) de los cuales los niños, jóvenes y docentes (80) son los que participan regularmente de todas las actividades. También se ha sumado a la propuesta la otra escuela primaria, llegando a otros pueblos vecinos como Maimará y Huacalera y a otros grupos de la sociedad. La Fundación Esperanza de Vida, a través del trabajo incansable de su creadora ha desarrollado sin querer una forma de despertar el interés en los “negocios” orgánicos, amigables con el medio ambiente, sustentables y básicamente que apunten al amor a la tierra, la “Pachamama”, con una significación enorme para los pueblos andinos. Genera con su propuesta nuevas perspectivas de trabajo a futuro, calidad de vida para la comunidad y fortalecimiento de valores y autoestima de sus niños en un tema que conocen y defienden: “su tierra”. La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba lleva adelante actualmente una investigación de “Conductas Pro-sociales en niños” a cargo de la Titular de Cátedra de Niñez y Adolescencia Lic. María Elena Cordera. La Fundación Esperanza de Vida de Tilcara se ha convertido en referente nacional y caso testigo para este proyecto a fin de recuperar en niños y jóvenes conductas solidarias y éticas como herramienta de cambio de actitudes violentas y antisociales en los más jóvenes.

Problema que intentan resolver: Otros

Descripción del grupo al que se intenta favorecer:

Tilcara no escapa a una realidad dolorosa pero cierta que es el alcoholismo y la maternidad infantil, el flagelo de la droga y la falta de oportunidades educativas, artísticas y laborales genuinas, en las zonas rurales y alejadas de la ciudad de Jujuy. Por otro lado, el significativo crecimiento turístico de los últimos años ha producido un gran desarrollo económico en la zona pero ha dejado fuera a un importante sector que no ha tenido los recursos para “emprender” en el rubro del turismo; tanto los inmuebles como la construcción y los insumos han sido inalcanzables para los lugareños de la fracción pobre. Como consecuencia se ha producido la emigración masiva de jóvenes a las ciudades, en busca de mejores oportunidades. Es necesario encontrar soluciones innovadoras a esta realidad que castiga directamente al grupo más vulnerable: niños y jóvenes. Es un desafío encontrar la manera de insertarlos en el mercado en el futuro, mediante prácticas que no atenten contra su cultura ancestral y al mismo tiempo fomenten el crecimiento sustentable de la sociedad en torno al turismo. La Fundación Esperanza de Vida agrupa a niños y jóvenes de las dos escuelas primarias; formándolos y educándolos como verdaderos agentes y emprendedores ambientales que son los que convocan a sus mismos padres, a empresarios y turistas a sumarse esta labor y compromiso.

Impacto que se logró en la calidad de vida del grupo:

El trabajo de la maestra Salva y sus colaboradores ha transformado la vida de los alumnos y sus familias, estableciendo una nueva generación respetuosa de la naturaleza y su tierra, valores que durante largo tiempo estuvieron dormidos pero presentes en la cultura aborigen local. Hoy estos niños se sienten orgullosos de redescubrir y cuidar su “Pachamama”. La mayoría de ellos pertenecen al sector pobre de la sociedad y estas actividades han tenido un enorme impacto social al contenerlos y sacarlos de una situación de riesgo social a través de la educación ambiental con el acompañamiento y colaboración de sus padres y maestros. El grupo empezó con alrededor de 15 personas, entre dos maestras y algunos niños. Hoy suman 120 personas, con una red estimada en 500 personas de gente de la comunidad y otras localidades que los conoce, apoya y presta colaboración.

Aspectos creativos o diferenciales de la práctica:

La Fundación Esperanza de Vida elabora constantemente pilotos de salida laboral con temática ambiental para estas familias, como el reciclado, las huertas comunitarias, el abono orgánico, etc; poniendo énfasis en los jóvenes que suelen emigrar a las ciudades en busca de trabajo. Entre las múltiples actividades de preservación, sensibilización y educación ambiental que lleva acabo todos los años el grupo “Esperanza de Vida”, los mayores esfuerzos se concentran en intentar controlar de alguna forma y crear conciencia sobre la problemática de los residuos sólidos urbanos. Los días sábados, desde hace varios años, los pequeños, algunos maestros y padres recorren las calles, las montañas y los ríos, recogiendo desechos: envases plásticos, bolsas, papeles, latas, etc para su posterior clasificación y venta en la ciudad capital. Si bien esta tarea corresponde al Municipio de la localidad de Tilcara, este grupo colabora con dicho trabajo llegando a lugares naturales más desprotegidos y alejados (cerros, arroyos, etc.) Para ello usan muchas veces llamas, como medio de transporte y animal de carga, para facilitar el trabajo más pesado y llegar a los lugares más apartados. El dinero que se obtiene de la venta, se destina a la compra de herramientas e implementos para el continuar con el trabajo de campo y otras actividades programadas. Paralelamente se lleva un invalorable trabajo de forestación en aquellos lugares desertificados o con la falta de planeamiento de espacios verdes. Para ello se ha rescatado, a través del saber oral y cultural, cuáles son las especies autóctonas que deben ser salvadas, cómo reproducirlas, dónde obtener material orgánico apropiado para ayudar al crecimiento de las plantas nuevas y cómo proteger, mediante la poda y el cuidado, las ya existentes. Durante el año 2007 la Fundación “Esperanza de vida” participó activamente en el desarrollo, la organización, promoción y puesta en marcha de los tres encuentros realizados para el “I Foro de niños ambientalistas de la Quebrada de Humahuaca.” Para este evento se prepararon múltiples actividades áulicas con distintos maestros para intercambiar experiencias con niños de otras escuelas de los poblados vecinos: recopilación de melodías en un cancionero ecológico (Educación Musical), mensajes apelativos de cuidado ambiental (Idioma), cálculo de superficies, área, perímetro, interpretación de estadísticas (Matemáticas), análisis del cambio climático (Ciencias naturales), calendario ecológico (Ed. plástica), confección de objetos reciclados (Act. Prácticas) y muchas más. Están convencidos de que la gente debe tomar conciencia de la gravedad del problema ambiental y la mejor forma de sensibilización es ver a los más jóvenes predicar y enseñar con el ejemplo. Ellos nos enseñan que ni la edad, ni las dificultades económicas, ni el lugar o la posición nos impide comprometernos a cuidar de nuestro planeta. Han involucrado seriamente en la cuestión a empresarios, maestros, turistas y han peticionado al gobierno para que se cumplan las leyes vigentes sobre medio ambiente. Todo acontecimiento cultural, natural, educativo en el pueblo y alrededores tiene la presencia constante y desinteresada de la Fundación que con su aporte logran disminuir de alguna manera el negativo impacto ambiental en el lugar y fomentar el impacto social.

Principales obstáculos o desafíos que encontraron o encuentran para el desarrollo de la práctica:

En un principio las dificultades se suscitaron con los sectores políticos de la localidad ya que la idea innovadora hizo pensar en un proyecto de clientelismo político. Esto se solucionó con el tiempo al ver que el compromiso de los niños, los maestros y los padres transcendía las épocas de elecciones, los periodos de gestión y se perpetuaba como una práctica a largo plazo. Algunos padres también desconfiaban del fin de una práctica ambiental, si realmente serviría para algo y si los niños lo tomarían como un pasatiempo por un periodo determinado o si verdaderamente se comprometerían con el tema. Les preocupaba también el gasto de vestimenta y zapatillas que conlleva el trabajo de campo y si acaso no era una labor demasiado dura y aburrida para los niños. Los maestros y directivos de la escuela se encargaron de acompañar a los niños en sus salidas, concurrir a foros, encuentros y congresos ambientales para prepararlos y asesorarlos, suministrar ropa adecuada y útiles provenientes de donaciones y organizar meriendas y almuerzos cuando las jornadas se extienden por algunas horas. Los niños responden con entusiasmo a la convocatoria concurriendo voluntariamente al grupo aún en época de vacaciones y se divierten aprendiendo de la naturaleza y el hermoso paisaje y entorno que tanto conocen recorriendo el pueblo, los ríos y las montañas con la alegría de un juego. En cuanto a los vecinos y empresarios, al principio se mostraban reticentes a colaborar con la clasificación de residuos, la donación de implementos y herramientas, la dedicación de tiempo a la charlas de sensibilización, etc. El trabajo arduo y constante hizo cambiar de parecer a la sociedad que se siente en deuda con los más pequeños que trabajan por el bienestar de la comunidad y el desarrollo sustentable de este hermoso pueblo turístico. Los directivos y colegas de la maestra Salva, en un principio, creyeron que la tarea ambiental sería un trabajo adicional innecesario para la abultada currícula que debían desarrollar pero muy pronto se dieron cuenta que era un factor fundamental de formación de las nuevas generaciones y sobre de inclusión social. Hoy la colaboración es enorme, con gran compromiso y conmovedores resultados desde todas las asignaturas, los docentes y funcionarios de las escuelas participantes.

Etapas del proyecto - plan de acción - cronograma:

El proyecto de lombricultura para el tratamiento local de los residuos orgánicos es un anhelo de hace varios años y el mayor desafío con el que cuenta la Fundación. Queremos resaltar que la Fundación se ha interiorizado del desarrollo de este tipo de emprendimientos con distintos empresarios, técnicos y especialistas que han brindado sus conocimientos desinteresadamente para introducir a los participantes en la lombricultura y la obtención de lombrihumus. El destino del humus, obtenido a través del programa de recuperación de residuos orgánicos, sería múltiple: - Reducción de desechos, cuyo destino final actual es el basural a cielo abierto en las afueras del poblado. Este tipo de desechos representa gran parte del volumen de basura producido debido a la cantidad de establecimientos gastronómicos existentes por la demanda turística creciente. La lombricultura es una excelente alternativa para el manejo de desechos potencialmente contaminantes y un valioso instrumento para la defensa ecológica del medio ambiente. Las lombrices se nutren de restos orgánicos vegetales y animales en descomposición siendo entonces un excelente recuperador. - Obtención de abono orgánico, muy apreciado por los agricultores locales, por encontrarnos en una zona árida, con clima semidesértico de altura. El lombrihumus cumple con un rol trascendente al corregir y mejorar las condiciones físicas, químicas y biológicas de los suelos. Los abonos y fertilizantes industriales tienen un costo económico y ambiental altísimo y es imprescindible encontrar alternativas ecológicas que mejoren la calidad de los cultivos, en todo sentido. Por otra parte, sería de gran utilidad este compuesto para las tareas de forestación de lugares desertificados o sensibles a las sequías. - Obtención de un pequeño ingreso de dinero, a través de la venta del humus generado. El destino del mismo sería financiar las diversas actividades de la Fundación y poder solventar los gastos de otros programas de educación ambiental e inclusión, impulsados por la misma. En primer término se piensa en emprender el vivero de plantas nativas, complemento ideal del centro de lombri-compuesto. - La mera implementación de esta experiencia contribuirá a sensibilizar a pobladores y visitantes sobre la importancia de preservar nuestro medio ambiente a través del tratamiento de los residuos orgánicos. Además, en los últimos años, en relación a la crisis común a los países de Latinoamérica, los emprendimientos ligados a producciones no tradicionales, experimentaron un importante crecimiento. Con esta experiencia se posibilitaría la inserción laboral posterior de los segmentos excluidos y generaciones nuevas, que emigran a las ciudades en busca de oportunidades. Los costos del cerramiento del predio, construcción de celdas, herramientas, carros para retirar los desechos, capacitación y asesoramiento especializado, provisión de los elementos iniciales necesarios, etc se cubrirían con el monto otorgado al ganador de la experiencia participante.

Recursos para el desarrollo de la experiencia:

El mayor capital de la Fundación Esperanza de Vida es el trabajo voluntario de sus integrantes y colaboradores. La mayoría de las actividades se realizan fuera del horario de clases aunque desde hace dos años aproximadamente las dos escuelas que albergan a muchos de estos niños han declarado el proyecto ambiental de interés institucional, permitiendo preparar proyectos, acciones o actividades en las distintas horas de clase atendiendo al valioso aporte comunitario que hace la educación ambiental al bienestar general. Lamentablemente los logros a gran escala han sido pocos durante estos años porque la Fundación carece de apoyo económico constante y regular, sin embargo la decisión y compromiso de sus integrantes impulsan muchos sueños y proyectos para los próximos años. A partir de la nominación de Carmen Salva como “Heroína del planeta” por la Cadena televisiva CNN y CNN en español, la situación crítica de ayuda cambió un poco para la Fundación. Se reciben mensualmente algunas donaciones de ropa y útiles y se ha firmado un convenio de Cooperación y capacitación con la Secretaría de Medio ambiente que provee durante todo este año el combustible para trasladar residuos para la venta a la ciudad y guantes, bolsas y gorras para hacer el trabajo de campo. En el mes de Julio, el Vicegobernador de la Pcia, Sr. Pedro Segura, ha hecho efectiva su ayuda mediante el pago de un alquiler de la actual sede para desarrollar múltiples actividades de forma regular y más efectiva al considerar que el trabajo de concientización y sensibilización ambiental ha fortalecido ejemplarmente las políticas estatales. La Legislatura de la Pcia. de Jujuy ha declarado en el mes de junio, “De interés legislativo provincial” la labor de la Fundación Esperanza de Vida.


¿En el caso de resultar premiada la práctica postulada, en qué invertiría el dinero del premio?
Gracias al alquiler de la propia sede (casa de dos ambientes y pequeño terreno) para los próximos tres años, la Fundación empieza a soñar en una efectiva y regular inclusión social a futuro de los niños ambientalistas y sus familias. El proyecto más anhelado es el centro de lombri-compuesto (abono orgánico) para una futura puesta en marcha del vivero de plantas nativas. Durante varios años se realizaron pilotos y capacitaciones al respecto que hicieron crecer el entusiasmo entre los niños y los padres pero por falta de un terreno propio tuvieron que dar fin al proyecto a largo plazo. Aún hoy, sin embargo, muchos de ellos poseen su cajón de compost en casa para reducir y transformar los desechos orgánicos. El dinero que se obtuviera de tan prestigioso Premio se destinaría a poner en marcha cuanto antes, dicho emprendimiento ecológico y sustentable y a partir de esto generar los recursos necesarios para la realización de otros proyectos (vivero de plantas nativas, confección de bolsas de lienzo para erradicar las de polietileno, fabricación de cepillos para barrer a partir de envases PET, etc).




Premio Comunidad Inclusiva 2007


Para mayor información comuníquese con la Fundación La Nación por el (011) 4319-4555 de lunes a viernes de 10 a 16 hs., o por correo electrónico a premiocomunidad@lanacion.org.ar
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