Integración a Escuela de niños con Trastorno Generalizado del Desarrollo

Categoría: Asociación Civil
Ubicación geográfica de desarrollo de la práctica:
Buenos Aires - Ituzaingó - Ituzaingó - Los Portones

Nombre de la Organización: Vanpai Centro Educativo Terapéutico (CET)
Teléfono: 011-4623-2562
E-mail: vanpai_cet@yahoo.com.ar
Localidad: Ituzaingó
Provincia: Buenos Aires
Página Web: www.vanpai.com.ar

Actores involucrados en la práctica: Personal Rentado
Personal rentado: 7

Descripción detallada de la práctica basada en la educación como herramienta de inclusión:

7 es la cifra promedio por cada caso, contando desde el acompañante terapéutico (AT) a cargo de la sala, los profesionales que lo atienden individualmente (psicoanalista, psicopedagoga, musicoterapeuta o fonoaudióloga), psicopedagoga integradora, director. Una vez que el niño ha establecido conductas sociales y hábitos de convivencia y que demuestra interés por el aprendizaje formal, se inicia el proceso.

Problema que intentan resolver: Reinserción escolar

Descripción del grupo al que se intenta favorecer:

Se trata de niños diagnosticados como Trastorno Generalizado del Desarrollo, y otros como Retraso madurativo (No Retardo Mental). En el primer caso, padecen rasgos de autismo y/o psicosis: automatismos verbales y en su relación con los objetos, deshumanización de los vínculos, generalmente no registran pares, presentan trastornos de la alimentación, alteraciones del lenguaje (alienación, hablan en tercera o segunda persona o neutro, lenguaje académico o bizarro), o ausencia del mismo. Estos niños no son aceptados en escuela común: se salen de la sala, no reconocen ninguna autoridad, están muy desconectados, se aislan, son hétero o autoagresivos, o inconmovibles, o con berrinches estrepitosos, pero su intelecto suele estar muy bien preservado. El grupo de los niños con Retraso Madurativo, presentan más trastornos tipo apatía, abulia, dispersión, y agrega algún déficit intelectual, pero nivelables. En todos los casos la precocidad de un correcto abordaje hace la diferencia en el pronóstico. Además los padres de ambos grupos padecen también severos trastornos.

Impacto que se logró en la calidad de vida del grupo:

Aproximadamente el 50% de los niños que transitan por la institución son integrados a la escolaridad. Del resto (por lo general fueron abordados más tardíamente) algunos acceden en su pubertad a talleres prelaborales, o a actividades artesanales. Pero en todos los casos se observa la aparición del deseo por alguna producción cultural, y un aumento del lazo social.

Aspectos creativos o diferenciales de la práctica:

Estos niños llegan total o parcialmente desconectados, vacíos de deseos pero llenos de automatismos (entrenamiento) consecuencia de su paso por otras instituciones o de la actitud familiar. Se trata de cambiar el automatismo de ir al baño cada media hora sin que entiendan para qué (interrumpiendo la actividad); por la necesidad de ir al baño, las sensaciones viscerales y su manejo, con los riesgos de ensuciarse más la queja de los padres. Hay que cambiar el hecho de que sean objeto de fijezas, para que pasen a jugar, a representar, a reconocer a los pares e interactuar, a que tomen su propia palabra, y que el lenguaje no sea automático, sino que sea funcional a la comunicación de sus intereses y sufrimientos. Este trabajo se llama subjetivación. Por otra parte mediante la socialización, vamos ampliando su lazo social, desde los compañeros de sala, pasando por los de toda la institución, los pares de su familia, hasta niños comunes en plazas, peloteros, en la colonia en el club con niños comunes que realizamos durante el verano. Realizamos muchas salidas a la comunidad. Como meta final está el interés por integrarse a un grupo mayor como el de una escuela. Es fundamental el trabajo con las familias. Se diseña un plan de trabajo individualizado, con objetivos y medios de cómo lograrlos, que se presenta a los padres y se los acompaña en las entrevistas psicoanalíticas para sostener la puesta en práctica del mismo, en el hogar. Las salas se componen por un máximo de 5 niños a cargo de dos AT. Además está el plantel profesional que trabaja con ellos de manera individual. Otro detalle diferencial es que el arte contribuye en gran medida a que estos niños destraben su subjetividad. Por ello son fundamentales los talleres: artes plásticas, de danzas/expresión corporal, de cocina, de teatro de títeres, de noticias, etc. Para 35 niños trabajan 30 personas. Son niños en general muy destructivos, a quienes se les debe enseñar desde cómo es y para qué sirve la relación con los objetos y el cuidado de los mismos. Permanentemente estamos reponiendo material, y reparando el edificio.

Principales obstáculos o desafíos que encontraron o encuentran para el desarrollo de la práctica:

Además del alto costo económico por lo mencionado en el cuadro anterior, estos niños no son aceptados en escuela común, ya que realmente plantean problemas bizarros que los docentes y profesionales de gabinete no saben cómo manejar. Por otra parte, estos niños no tienen ningún espacio eficaz en la escuela especial, ya que allí predomina el Retardo Mental (Sdr. de Down y otros formatos con prevalencia de lo orgánico). Recientemente se han creado en la escuela especial grupos para TES (Trastorno Emocional Severo). En la práctica estos "grupos" no funcionan como tal, se los suele tratar de educar individualmente, y continúan con la impronta de la profandad sobre la problemática. Sin embargo el desconocimiento oficial de la misma estalla en el texto de una reglamentación (en pcia.) que determina que la integración a la escuela común, la hace -justamente- la escuela especial. Cuando un niño supera en dos años el desfasaje, y no es aceptado en la escuela común, entonces pasa directamente a integrarse a especial desde el CET. Esto implica en parte una nueva condena. Pero siempre que hay una luz apostamos a la escuela común. Como decíamos la escuela especial (responsable de la integración a escuela común), no ofrece para nuestros niños un espacio eficaz(están en una especie de limbo del sistema escolar). Sin ser un perito en la materia, el sentido común indica que los profesionales que conocen al niño y lo han acompañado en sus logros, son los que debieran insertarlo en la escuela. Además hay un vínculo (no es fácil para estos niños romper abruptamente estos vínculos ni aceptar de buenas a primeras una maestra integradora que jamás habían visto y no sabe qué hacer con ellos). Sin embargo el sistema no puede ver todo esto. La solución la encontramos en la apertura de algunas inspectoras que son la excepción. Otra solución a la que apelamos, es contar con escuelas especiales amigas que también captan esta problemática (se cuentan con los dedos de una mano), y matriculan al niño (lo cual es obligatorio), pero sin forzarlo a concurrir a esa escuela, lo cual sería iatrogénico. Se hacen cargo de sus compromisos formales pero el proyecto es diseñado e instrumentado íntegramente por nosotros.

Etapas del proyecto - plan de acción - cronograma:

Una vez que el niño se ha apropiado del lenguaje, ha establecido lazo social, y muestra interés por algo del aprendizaje formal y/o áreas del conocimiento, entre los padres y la psicopedagoga integradora buscan jardín o escuela. La profesional visita la institución elegida y la evalúa, si esta ofrece un dispositivo apto y acepta el caso en las condiciones favorables, se diseña un proyecto que incluye horarios paulatinos de adaptación, asignaturas afines a los intereses del niño. Este inicia el proceso acompañado por el AT de la sala, que conoce y pilotea cualquiera de sus reacciones desbordadas o bizarras. La idea no es que esté en la sala, sino un poco por fuera, disponible ante el requerimiento de la docente. Los niños "normales" suelen marginar a estos otros o burlarse o bien sobreprotegerlos o asistirlos. Entonces tanto el AT como la psicopedagoga integradora deben trabajar asiduamente con el plantel docente, en relación a todos los aspectos de la integración de un niño tan bizarro, inclusive si fuera necesario adaptar la currícula. Más adelante si todo marcha bien, el niño continúa a contraturno con el CET, no sólo para contener cualquier variante ante su nueva vida, sino también porque la escuela empieza a plantear tareas con nuevos niveles de exigencias, en las que no siempre la familia puede acompañar al niño en el hogar. Como meta final de la integración en su sentido estricto, tenemos el incremento de horas escolares del niño, en relación inversamente proporcional a las horas de AT. Una vez concluida esta fase el niño deja de concurrir al CET pero continúa en el dispositivo de consultorio externo con sus tratamientos individuales, fundamentalmente con los padres.

Recursos para el desarrollo de la experiencia:

Los recursos materiales para llegar a esta instancia no son muchos: juegos didácticos, libros, cuadernos, hojas, útiles, juguetes, música, una computadora. Lo sustancioso son los recursos humanos, gente muy específicamente preparada en la problemática como lo es todo el personal de la institución, con muchas horas semanales, sobre todo las primeras semanas de la integración. Además de las horas de una jornada simple en el CET (4 por día más el almuerzo), la misma cantidad de horas del AT en la escuela. No tenemos cooperadora, no hay donantes, ni voluntarios. Sólo dependemos de los pagos de la obra social, siempre caprichosos.


¿En el caso de resultar premiada la práctica postulada, en qué invertiría el dinero del premio?
Reparaciones y mejoras edilicias, nuevo material didáctico, mejor amoblamiento, y si se puede, otra computadora y equipo de audio y video.




Premio Comunidad Inclusiva 2007


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