Red de Centros de Reacondicionamiento de Computadoras para la Inclusión Social y Laboral

Categoría: Asociación Civil
Ubicación geográfica de desarrollo de la práctica:
Todo el país - Trelew - S. S de Jujuy - San Juan - Formosa - Trelew - S. S de Jujuy - San Juan - Formosa

Nombre de la Organización: CONSEJO FEDERAL DE INVERSIONES
Teléfono: 011- 43170700
E-mail: crc@cfired.org.ar
Localidad: CIUDAD DE BUENOS AIRES
Provincia: Buenos Aires
Página Web: www.cfired.org.ar

Actores involucrados en la práctica: otros
Personal rentado: 20
Personal voluntario abocado a la tarea: 100

Descripción detallada de la práctica basada en la educación como herramienta de inclusión:

Este Proyecto es el resultado de una alianza entre asociaciones de la Sociedad Civil, que reclutan y envían a los jóvenes a capacitarse, empresas del ámbito privado que donan y facilitan servicios y materiales, y entidades del sector público provincial y municipal, con la coordinación del Consejo federal de Inversiones, como entidad de articulación interinstitucional. Los Centros de Reacondicionamiento de Computadoras están orientados a la inclusión social a través del entrenamiento laboral y oportunidades de empleo para jóvenes que están en situación de vulnerabilidad. La forma básica de capacitación está basada en una pedagogía del acompañamiento, que según Eckenschwiller (1990) consiste en “ayudar al joven o adulto en la construcción de su proyecto vital, de enseñarle a orientarse, es decir a interrogarse sobre sus deseos, a fijarse metas, a tomar conciencia de sus propios recursos”. Sus ejes son: a. Desarrollo de competencias para favorecer a jóvenes de sectores populares, habilidades para el trabajo técnico con demanda en el mercado laboral, logro de antecedentes educativos y laborales que faciliten la inserción futura. b. Desarrollo de capacidades a nivel local con líderes comunitarios y de la juventud, y jóvenes en riesgo, para fortalecer la participación y el desarrollo de sus comunidades a través del uso de las nuevas tecnologías (TICs) a fin de promover la equidad, la inclusión social y el compromiso como ciudadanos activos en el ámbito local. c. Fortalecimiento de las capacidades y potencialidades de escuelas, centros comunitarios y otras organizaciones de la sociedad civil, mediante la entrega de computadoras recicladas, capacitación y asistencia para el mantenimiento de equipos. La formación de las/os jóvenes en el CRC responde a un enfoque global que articula la capacitación técnica con la formación en habilidades básicas sociolaborales y personales como factor de protección frente a la exclusión social. El logro de competencias de empleabilidad o competencias clave se relaciona con el comportamiento del/la joven y lo habilita para integrarse con éxito en la vida laboral y social, beneficiándolo no solo a él sino a la comunidad en la que está localizado el CRC. Este proceso formativo vincula otros aspectos importantes para la integración social, acentuando los valores de la equidad, el género y la ciudadanía. Las partes en las que se divide el programa global de capacitación son: • Alfabetización digital- Capacitación técnica básica -Trabajo supervisado o acompañamiento -Trabajo autónomo -Actividades de desarrollo sociolaboral - Seguimiento psicosocial personalizado En el CRC esto se realiza en un contexto real de trabajo. Se trata de un modelo de acompañamiento del ritmo y la forma de desarrollo de cada persona que toma aspectos del tipo de los aprendizajes que todas las personas realizamos en nuestra vida cotidiana y hemos realizado en el proceso de socialización que nos llevó a ser adultos (en la escuela y también en casa). Se considera que la “formación técnica” no es una “materia” aparte de la “capacitación sociolaboral” sino que el aprendizaje se realiza como un todo integrado, en el espacio del taller, especialmente si el equipo técnico del CRC actúa mancomunadamente y propone un proceso integrado. Es por todo esto que la capacitación se realiza de forma grupal, es práctica, concreta y situada en un contexto real de trabajo lo que marca la diferencia con otros modelos. Reglas de convivencia consensuadas Desde el primer momento, al ingreso, cada nuevo grupo de jóvenes elabora con el equipo de formadores y de modo consensuado un conjunto de reglas de convivencia que regirán durante el período de formación. Perfil profesional de los equipos de formadores: En cada centro se desempeña un equipo de formadores integrado por: • Un jefe de taller • Instructores • Responsable del área sociolaboral: Trabajador social/ psicólogo / psicopedagogo (varia en cada CRC según las diferencias en los procesos locales) En su mayoría se trata de profesionales jóvenes, la edad promedio es de 30 años, varones y mujeres, algunos poseen experiencia en la educación informática y en el trabajo con jóvenes. El perfil más adecuado resulta ser el del capacitador, entrenador, más que "docente". Así, los mejores resultados parecen estar en los trabajadores en tanto maestros artesanos o maestros de oficios (un saber-hacer en un entorno laboral)

Problema que intentan resolver: Capacitación laboral

Descripción del grupo al que se intenta favorecer:

Los y las jóvenes pertenecen a la franja de 18 a 25 años, viven en áreas con altas NBI, pertenecen a familias en transición. Son desertores y abandonaron la escuela secundaria. Su capital cultural es por una parte diverso y por otra débil respecto a las competencias necesarias para alcanzar un empleo y mantenerlo y sus padres, y aún sus abuelos, nunca fueron trabajadores formalizados. Las/os jóvenes han estado largo tiempo desocupados, o nunca encontraron trabajo. En su mayoría son varones, aunque el programa promueve la incorporación de jóvenes mujeres y su meta es alcanzar un 50% en cada grupo, para lo cual se implementan estrategias de difusión y se flexibiliza la asistencia en caso de maternidad

Impacto que se logró en la calidad de vida del grupo:

El proyecto se pone en marcha en agosto de 2006, con la apertura del primer CRC en San Juan. Durante 2007 se abren los tres restantes en Trelew, Formosa y Jujuy. En el Centro de San Juan de las distintas cohortes de egreso suman a la fecha 68 alumnos egresados. Muchos de ellos se dan cita en el CRC para encontrarse, pedir asesoramiento técnico o para afrontar entrevistas de trabajo. En el encuentro del día del Trabajador se enlistaron muchos de ellos para “apadrinar”, las organizaciones sociales de acceso a internet. Las/os jóvenes egresados van tomando parte, acompañando con sus conocimientos técnicos impartidos por el CRC oportunamente para apoyar los centros de Acceso de la Red Social de Internet de la provincia. Quedaron suscriptos el 60 % de los egresados, en carácter voluntario. Se pusieron a disposición para ofrecer servicios cuando se los requiera para realizar la instalación de la red o el mantenimiento de cada Centro. El sentido que impera es de solidaridad como reciprocidad por lo recibido. En Jujuy existe un proyecto de microemprendimientos generados por las/os jóvenes para montar un taller de reparación de PC. Tres jóvenes prestan servicios de mantenimiento de equipos informáticos en oficinas públicas. Dos jóvenes están realizando tareas administrativas y de organización en las asociaciones sociales que los seleccionaron. En Trelew dos jóvenes están siendo entrenados para asistir a los capacitadores como monitores, a título remunerado. En Formosa, los jóvenes con mayor interés y vocación comenzaron a asistir a los instructores en el trabajo con sus pares. En todos los centros las/os participantes son motivados para completar sus estudios secundarios y se les facilita la gestión de la terminalidad en el ámbito del Ministerio de Educación correspondiente. Esto ha promovido a la mayoría de los participantes a retomar el cursado de estudios pendientes. A un año de implementación se realizó una evaluación del impacto a través de encuestas entre los jóvenes que finalizaron la formación: Algunas respuestas manifiestan explícitamente la relación entre la búsqueda de trabajo y la experiencia formativa en el CRC: “Por que estudié”, “Para valorar lo aprendido en el CRC”, “Lo necesitaba y ya tenía otra habilidad en el currículum”, “Por que estudiaba”, “Por que me sentía más capacitado aún” Es de destacar que aproximadamente dos tercios de los jóvenes encuestados opina que en 5 años se imagina trabajando en algún oficio o profesión vinculada a lo que estudió. En ese sentido es posible pensar que los jóvenes otorgan a las instancias formativas un lugar muy importante respecto del logro de un trabajo. Es de destacar también la referencia que hacen los jóvenes a señales de incremento o potencial incremento en su participación y lazo social a partir de la experiencia en el CRC.

Aspectos creativos o diferenciales de la práctica:

El enfoque global que articula la capacitación técnica con la formación en habilidades básicas sociolaborales y personales como factor de protección frente a la exclusión social. La capacitación se realiza de forma grupal, es práctica, concreta y situada en un contexto real de trabajo lo que marca la diferencia con otros modelos. La presencia de una metodología integral en la formación y desarrollo de competencias, potencia la provisión de capacidades y conocimientos que ayuden a l@s jóvenes a construir por sí mismos sus itinerarios para la reinserción social, acentuando aspectos relevantes ligados a su vida personal y que pueden estratégicamente permitir la participación social una vez egresados del CRC. El eje del enfoque global es el esfuerzo por hacer converger la capacitación con la formación en habilidades que trascienden el “saber hacer” y tienen que ver con competencias sociolaborales y personales. Reglas de convivencia consensuadas. Amplia contención y preocupación de los agentes sociales en ayudarlos a encontrar elementos de autoestima. Sensación de ser útiles, ya que asumen responsabilidades con ellos, sus compañeros y la comunidad.

Principales obstáculos o desafíos que encontraron o encuentran para el desarrollo de la práctica:

1) Insuficiente formación de los capacitadores para trabajar con jóvenes vulnerables: el equipo de Canadá, a través de Convenio de cooperación, transfirió modelos de práctica pedagógica con enfoque de 'hands on training'. 2) Insuficiente integración entre tareas técnicas y tareas de apoyo sociolaboral: la experiencia de Canadá logró transformar este divorcio en una interacción productiva y generó formas de trabajo colaborativo y consultas permanentes. 3) Carencia de manuales y materiales para la formación específica: se contó con el aporte de manuales transferidos por la empresa social Insertech, en el marco de la cooperación con el gobierno de Canadá.

Etapas del proyecto - plan de acción - cronograma:

El Plan de Implementación del Proyecto preveía que se debía respetar el ritmo de cada provincia, y trabajar en dos velocidades. Dar tiempo a cada jurisdicción para: Etapa 1. Desarrollar una base de socios, interesados y colaboradores. Etapa 2. Crear y poner en funcionamiento los CRCs, con el equipamiento, el lugar adecuado, el personal capacitado, servicios (luz, agua, teléfono, Internet). Etapa 3. Crear capacidades en las comunidades para organizarse, acceder a la alfabetización digital, instalar las PCs reacondicionadas y capacitar a los vecinos. Etapa 4. Consolidar los CRC, lograr un sostenimiento mixto público-privado, ofrecer servicios a la comunidad.

Recursos para el desarrollo de la experiencia:

- Aportes del Gobierno Federal de Canadá a través de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, para la transferencia del know how, capacitación, asistencia técnica y seguimiento del proyecto - Aportes del CFI como parte de los programas de cooperación con los estados miembros para honorarios profesionales para la ejecución y seguimiento del proyecto - Aportes de los gobiernos provinciales y del Municipio de Trelew para alquiler de inmuebles, servicios de teléfono e Internet, agua y energía, honorarios profesionales - Aportes del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, a través de un convenio con el CFI para financiar equipamiento de los Centros, ‘kits’ para el trabajo técnico de los y las jóvenes y becas para viaje y viáticos - Donaciones de personas, instituciones y empresas de equipos de computación y periféricos en desuso para su transformación en ‘nuevos equipos’. - Apoyo de vecinos y personas del ámbito local que participan en las actividades sociales de los CRCs, en la alfabetización digital, en la organización de eventos.


¿En el caso de resultar premiada la práctica postulada, en qué invertiría el dinero del premio?
1) Hacer una amplia difusión del proyecto, para crear conciencia de las ventajas de entregar equipos obsoletos de computación a un programa que beneficia a jóvenes argentinos y preserva el ambiente y, con ello, incentivar una ‘cultura de la donación’. 2) Trabajar la replicabilidad en otras provincias del país.




Premio Comunidad Inclusiva 2007


Para mayor información comuníquese con la Fundación La Nación por el (011) 4319-4555 de lunes a viernes de 10 a 16 hs., o por correo electrónico a premiocomunidad@lanacion.org.ar
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